El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante el desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum este lunes, en un hotel madrileño.Javier Lizón (EFE)

Acción y reacción. El Gobierno elevará el mínimo exento en el IRPF de cara a 2024 para que la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), que acaba de pactar con los sindicatos para el ejercicio, no suponga un agravio para los trabajadores. Así lo han confirmado este lunes fuentes del Ministerio de Hacienda, poco después de que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, asegurara que su partido planteará en el Congreso el aumento del tramo exento de tributación, actualmente fijado en 15.000 euros anuales, para adaptarlo a la nueva cuantía del SMI (15.876 euros brutos al año). “No es aceptable que casi la mitad de la subida del salario de los trabajadores, que pagan las empresas, se la quede el Estado”, ha denunciado Feijóo, durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum.

Fuentes de Hacienda recuerdan que el Gobierno siempre ha acompasado las anteriores subidas del SMI con modificaciones en el IRPF para evitar un impacto excesivo en las retenciones, y que esta vez no será una excepción De hecho, añaden que el Gobierno ya está trabajando en la medida, que será aprobada en paralelo a la subida del salario mínimo.

El Ministerio de Trabajo y los sindicatos UGT y CC OO acordaron el pasado viernes incrementar un 5% el salario mínimo, desde los 1.080 euros brutos mensuales (en 14 pagas) hasta los 1.134; 54 euros más que la cuantía anterior. Con este aumento, el montante anual pasa de los 15.120 euros hasta los 15.876 —756 euros más—, por lo que se aleja todavía más del umbral salarial de los 15.000 euros que exime al trabajador que cobra por debajo de este tributar por el IRPF. El líder del PP ha criticado al Gobierno porque, según las cuentas de sus asesores de economía, “el 56% del incremento del salario mínimo va para los trabajadores y el 44% para el Estado”. Por tanto, “casi la mitad del incremento del salario mínimo se lo queda el Estado”, ha advertido.

En un documento interno de su partido en el que se aborda el efecto recaudatorio del nuevo SMI al que ha tenido acceso EL PAÍS, el PP estima que con el último alza, el Estado ingresará 1.137 millones de euros. Esta cifra es el resultado de multiplicar los 568 euros en los que se incrementarán las cotizaciones de cada uno de los dos millones de personas que trabajan a jornada completa y, por tanto, cobran íntegramente el salario mínimo (el resto, unos 500.000, tienen jornadas más reducidas). De esta forma, el gasto total por trabajador —en el supuesto de un empleado soltero y sin hijos— será de 1.341.52 euros, un 44,72% más que con la cuantía anterior.

“La empresa paga, el trabajador cobra, pero el Gobierno recauda más, y, por tanto, es uno de los beneficiados del esfuerzo que harán, entre otras, las pequeñas y grandes empresas”, ha señalado Feijóo; “Lo mínimo es proteger a los trabajadores con rentas más modestas y que quien más gane en esta subida sea el trabajador, y no el Estado”, ha dicho. “Queremos que el 100% de la subida del SMI sea para el trabajador, y no que en la subida que pagan autónomas y empresas vayan ‘a medias’ el empleado que menos cobra y el Gobierno que más recauda”, ha remachado.

“Siempre ha habido incrementos en el límite de tributación en previsión de subidas del salario mínimo”, añaden otras fuentes fiscales, que recuerdan que las tablas de retenciones contemplan varios supuestos y límites a tener en cuenta y que, en todo caso, el tipo efectivo para un trabajador que perciba el SMI nunca será del 44%. Desde el ministerio calculan que un sueldo de 15.876 euros año pagaba 1.111 euros por retenciones en el IRPF cuando el PP estaba en el Gobierno, frente a los 325 euros de 2023, “un 70% menos que con el PP”, y agregan que en 2024 abonarán aún menos al fisco por ese concepto.

Al desayuno informativo ha acudido también el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, que ha valorado positivamente la propuesta del líder del PP. “Me parece bien”, ha dicho; antes de añadir que “la nueva ley de presupuestos debería contener exactamente en la misma medida el incremento impositivo”.

Amenazas

Los empresarios, representados en las negociaciones por las patronales CEOE y Cepyme, decidieron no secundar el aumento del salario mínimo después de que el Gobierno —representado en este caso por el Ministerio de Trabajo— no aceptase su petición de indexar la subida del SMI en los contratos públicos, y de establecer bonificaciones en las contrataciones agrarias. Ante esta negativa, el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, anunció que el porcentaje final de subida podría ser superior al 4% que planteaban desde un primer momento los empresarios si estos decidían quedarse fuera del pacto.

Una actitud que el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, calificó de “chantaje”, y que Feijóo también ha reprobado. “El salario mínimo debería ser un producto de un acuerdo entre los sindicatos y la patronal porque ha sido siempre así”, ha advertido. “Cuando el Gobierno amenaza a la patronal de que si no te pones de acuerdo lo voy a subir más, pero bueno, entonces, si me pongo de acuerdo, ¿lo va a subir menos?”, se ha preguntado.

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Hildelita Carrera Cedillo
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