Recientemente se han desarrollado varios procesos electorales, en los que desde Unidad Visión Venezuela celebramos la alternancia, como ha ocurrido en Colombia y Andalucía; Pongo estos pocos ejemplos solo para enfatizar que la democracia es más importante que nuestras preferencias ideológicas.

En lo personal, -en el caso de la hermana República de Colombia-, no tenía preferencia ni por Gustavo Petro ni por Rodolfo Hernández, sin embargo, lo que hay que resaltar sin duda es la solidez institucional y la democracia de los colombianos.

De igual manera, hay que recalcar que este es otro cambio que se obtiene por votación y no por balas.

Como escribí en mi artículo del 6 de junio: Colombia decide “para bien o para mal, a través del voto, los ciudadanos latinoamericanos expresan su malestar con el desempeño de las élites políticas tradicionales. Reflejo de una profunda crisis, y también una oportunidad para repensar la democracia”.

Es imposible que cuando pierden las elecciones sea culpa del pueblo y no de sus errores políticos. En política hay que aprender a ganar, pero también a perder, y con eso viene la rectificación, por eso urge una reingeniería de la sociedad democrática en la región.

No se puede ser tan básico -por decir lo menos- en el análisis del triunfo que, por ser de izquierda, es comunista. La verdad es que no toda la izquierda o socialismo es autoritaria, ni toda la derecha o ecologista fascista.

Tampoco se pueden disparar las alarmas simplemente porque Petro haya sido guerrillero; O tal vez Teodoro Petkoff y José «Pepe» Mujica no eran guerrilleros. La verdad es que ambos tuvieron una buena gestión y son recordados como personas honestas.

El presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, se ha convertido no solo en el mandatario más votado en la historia de este país, sino que además por primera vez llega al poder la izquierda -cabe mencionar- que logra obtener la presidencia en su tercera intento, pero también tiene experiencia de gobernar bajo reglas democráticas, por lo que es demasiado pronto para anticipar cómo gobernará. Todos los países donde gobierna la izquierda no se pueden catalogar con la situación que vivimos en Venezuela. Son diferentes contextos, sociedades e instituciones. En definitiva, si seguimos en la dicotomía populismo izquierda/derecha, seguiremos perdidos.

Saludamos la invitación hecha por el Presidente de Colombia al Gobierno de Venezuela para reabrir la frontera, medida que, una vez que se restablezcan oficialmente las relaciones diplomáticas, permitirá, entre otras cosas, la reapertura de los consulados para atender las necesidades de los colombianos que viven en Venezuela y viceversa, venezolanos residentes en Colombia. Además, el restablecimiento del comercio entre ambas naciones, lo que redundaría en beneficios para ambos pueblos. Así como los vuelos comerciales son parte de esta dinámica económica que debemos empezar a potenciar.

Pour conclure, je dois dire que les Colombiens qui n’aiment pas Petro ont 4 ans pour se préparer, travailler et le vaincre aux élections présidentielles de 2026, tout comme ceux d’entre nous qui n’aiment pas Maduro ont encore 2 ans pour s’unir, organiser et présenter un proposition au pays, qui parvient à nous relier à cette majorité qui veut un changement, et ainsi éviter d’être réélu de manière pacifique, constitutionnelle et démocratique grâce à la seule arme dont nous, démocrates, disposons (el voto).

Twitter e Instagram: @OmarAvilaVzla

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Fito Saenz Olvera