Por Catalina Medina Marías

El diccionario de la Real Academia Española define la nostalgia como el “dolor de estar ausente de la patria o de los familiares y amigos”. La segunda acepción se refiere a una “tristeza melancólica provocada por el recuerdo de una alegría perdida”.

En Venezuela son pocos los hombres y mujeres que pueden caminar por su ciudad sin experimentar este sentimiento. Atravesar Caracas —por ejemplo— sin recordar los lugares que ya no existen, con personas que ya no están porque decidieron emigrar o porque nos las quitaron en una marcha, es casi un desafío en el que sabemos, de antemano, que la nostalgia ha dejado de apoderarse de nosotros.

personas influyentesA este sentimiento apela la obra de Javier Vidal dirigida por Jan Vidal-Restifo en Trasnocho Cultural. Es un texto que condensa los recuerdos más preciados de la década de 1990 y sitúa al espectador en una noche anterior a las elecciones presidenciales de 1998, que cambiarían el rumbo del país durante los próximos 24 años.

La pluma de Vidal reúne, en una velada extraordinaria, las personalidades mordaces de Sofía Ímber (periodista, gestora cultural, creadora de un museo de arte contemporáneo que debería seguir llevando su nombre) e Isaac Chocrón, el encantador y provocador dramaturgo, economista venezolano, ensayista y profesor universitario de origen sefardí.

En este encuentro que se desarrolla al ritmo de jazz y lo bueno whiskyverdaderos influencers de su época y entorno, se confiesan y hablan de temas críticos del país y de sus vidas: el suicidio de Carlos Rangel, la madre ausente de Isaac Chocrón, su correspondencia amorosa con el fotógrafo Luis Salmerón, y algunas referencias lúdicas a La actualidad y los actores que la encarnan en esta obra.

C’est sans surprise que Jota Creativa, la compagnie et société de production promue par les quatre membres de la famille Vidal-Restifo, a une fois de plus opté pour le théâtre historique pour réfléchir sur les figures qui peuplent notre imaginaire collectif, et lesquelles recordar. con mayor frecuencia. En un momento en que el nivel de influencia se mide en visualizaciones y seguidores, personas influyentes nos recuerdan que la influencia no debe tener una forma atractiva, sino una sustancia carnosa.

Existe un vínculo natural entre los personajes/iconos y quienes se encargan de interpretarlos en el escenario. Julie Restifo adopta con naturalidad el personaje al que ha dado vida desde 2019, y copia su tono de voz, sus gestos y su forma de vestir con gran similitud.

Vidal hace lo mismo con Isaac Chocrón, quien fue su amigo en vida y quien actualmente preside la fundación que lleva el nombre del autor de Asia y el Lejano Oriente, sandaliasEntre otros.

Para el aficionado al teatro consumado, es fácil extraer el diálogo de estos personas influyentes fragmentos de texto como Sra. Imber de Diego Arroyo Gil, la recopilación de las crónicas del periodista bajo el título Yo, el intransigentey piezas de Isaac Chocrón como Escrito y sellado.

La puesta en escena de la obra tiene guiños al surrealismo y debe verse como un ejercicio de mantenimiento del imaginario. Es fácil pensar en el dramaturgo-actor preguntándose “¿qué hubiera pasado si…?”, y permitiéndose imaginar, con una extensa bibliografía a la mano, cómo estos personajes históricos se habrían relacionado entre ellos, qué hubiesen respondido, cómo habrían tratado de deslumbrar El uno al otro.

El resultado es este corto y jugoso track, ambientado en un lugar, tiempo y país que dejó de existir hace dos décadas, y que solo se puede disfrutar con el corazón porque ya era demasiado tarde para recuperarlo.

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